EL COSTO OCULTO DE ELIMINAR LA CIUDADANÍA POR NACIMIENTO

POR PRENSA ATLANTA
- En su primer día en el cargo —20 de enero de 2025— el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que niega la ciudadanía estadounidense a los bebés nacidos de padres indocumentados y de residentes “legales pero temporales”, como estudiantes, varias categorías de trabajadores del extranjero y turistas. La Corte Suprema escuchó argumentos orales el 1 de abril impugnando la prohibición y se espera que emita un fallo en junio.
La prohibición no considera el enorme impacto económico
—potencialmente de billones— de reducir la fuerza laboral nacida en Estados Unidos y el golpe generacional a la comunidad de trabajadores que el país necesitará desesperadamente: médicos, enfermeras y cuidadores para la población estadounidense que envejece rápidamente.
También se ignora el impacto de crear una subclase de niños nacidos en EE. UU. pero sin estatus, esencialmente apátridas. Siete estados están considerando actualmente una legislación que prohibiría a los niños no autorizados asistir a escuelas públicas.
Dicha legislación desafía un fallo de la Corte Suprema de 1982, que garantiza una educación pública gratuita a todos los niños, independientemente de su estatus migratorio.
La organización American Community Media ponentes analizaron las consecuencias para la sociedad estadounidense de una posible prohibición de la ciudadanía por derecho de nacimiento.
En medio del debate sobre inmigración en Estados Unidos, una de las propuestas más controvertidas vuelve al centro de la discusión: la eliminación del derecho a la ciudadanía por nacimiento. La iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump ha generado preocupación entre expertos, quienes advierten sobre sus posibles repercusiones económicas, sociales y legales.
La Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos establece que toda persona nacida en el país es automáticamente ciudadana estadounidense. Sin embargo, la propuesta de modificar este derecho, según especialistas, trasciende el ámbito migratorio y plantea un debate más profundo sobre la pertenencia y la identidad nacional.
NO DEBERÍAN SER EXCLUIDOS
El doctor Hiroshi Motomura, profesor de derecho en la Facultad de Derecho de la UCLA, señaló durante una sesión informativa organizada por American Community Media que la ciudadanía por nacimiento es fundamental, ya que funciona como un mecanismo de inclusión.
En sus palabras, cualquier persona nacida en Estados Unidos no debería sentirse excluida debido al estatus migratorio de sus padres.
Motomura explicó que, en el contexto político actual, esta discusión refleja una agenda más amplia: “no se trata solo de inmigración, sino de definir quién pertenece y quién no”.
Asimismo, el doctor Motomura, consideró probable que la Corte Suprema de Estados Unidos invalide cualquier intento de eliminar este derecho, argumentando que la medida envía un mensaje profundo sobre la identidad nacional.
PODRÍA HABER CONSECUENCIAS SEVERAS
Desde el inicio de su mandato, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que busca negar la ciudadanía a los hijos de padres indocumentados y de residentes temporales, incluyendo estudiantes, trabajadores extranjeros y turistas.
El 1 de abril, la Corte Suprema de Estados Unidos escuchó los argumentos sobre este tema, y se espera una decisión en junio.
Expertos advierten que las consecuencias podrían ser severas, especialmente en los ámbitos económico y laboral.
Entre los posibles efectos se encuentra una escasez significativa de profesionales de la salud, como médicos, enfermeros y cuidadores, en un país con una población que envejece rápidamente. Además, varios estados consideran legislar para prohibir que niños indocumentados asistan a escuelas públicas, lo cual desafiaría un fallo de 1982 que garantiza educación gratuita para todos los menores.
Xiao Wang, cofundador de Boundless, señaló que eliminar la ciudadanía por nacimiento no solo implicaría un cambio legal, sino también una transformación en la percepción de lo que significa vivir en Estados Unidos.
ESCASEZ DE PROFESIONALES DE LA SALUD
Diversos estudios respaldan estas preocupaciones. La Association of American Medical Colleges estima que para 2030 podría haber una escasez de 8,600 médicos, en parte debido a la dependencia del sistema de salud en profesionales inmigrantes.
En zonas rurales, aproximadamente el 15% de los médicos provienen del extranjero.
Wang añadió que, en un contexto global donde los países compiten por atraer talento, esta política podría desincentivar la llegada de profesionales calificados, afectando el crecimiento económico del país.
PÉRDIDAS DE BILLONES DE DÓLARES
Por su parte, Phillip Connor, investigador de la Universidad de Princeton, advirtió que la implementación de esta medida podría generar pérdidas económicas de billones de dólares y la desaparición de hasta 400,000 empleos en sectores clave como la agricultura, la salud, la educación, el transporte y la construcción.
“Descubrimos que, básicamente, alrededor de dos tercios trabajan o trabajarán en profesiones que suelen requerir al menos algunos estudios universitarios”, dijo.
A su turno, Julia Gelatt, del Migration Policy Institute, señaló que el objetivo de reducir la población inmigrante podría tener el efecto contrario. Según sus estimaciones, la cantidad de personas sin estatus migratorio podría aumentar en más de cinco millones en las próximas dos décadas.
“De hecho, la población de inmigrantes indocumentados aumentaría considerablemente: en 2,7 millones más en los próximos 20 años y en 5,4 millones más en los próximos 50 años”, afirmó.
Gelatt también advirtió que crecer sin un estatus legal generaría profundas desigualdades sociales: menores sin acceso a educación superior, servicios de salud limitados y restricciones para integrarse plenamente al mercado laboral.
“La realidad más amplia es que la derogación de la ciudadanía por nacimiento crearía una clase que se perpetúa a sí misma y que queda
excluida de la integración social”, afirmó Gelatt. Añadió que estos niños se enfrentarían a importantes obstáculos a lo largo de sus vidas.
FUGA DE TALENTO ALTAMENTE CUALIFICADO
Xiao Wang, director ejecutivo de Boundless Immigration, advirtió que la prohibición de la ciudadanía por nacimiento podría afectar la percepción de Estados Unidos entre los profesionales más cualificados, disminuyendo la llegada de talento extranjero.
“No se trata solo de cambiar una norma legal”, afirmó Wang. “Se trata de cómo los trabajadores calificados de todo el mundo perciben su futuro en este país. La incertidumbre sobre el estatus de los hijos podría hacer que muchos reconsideren mudarse a Estados Unidos”.
Wang explicó que los profesionales comienzan a hacerse preguntas fundamentales: “¿Podré construir una vida estable allí? ¿Podré criar a mi familia con seguridad? ¿Estarán mis hijos protegidos?”.
En conjunto, los expertos coinciden en que los efectos de eliminar la ciudadanía por nacimiento serían ampliamente perjudiciales, tanto para la economía como para la cohesión social del país, al restringir el acceso a talento y reforzar divisiones sobre la pertenencia.
PONENTES INVITADOS
Profesor UCLA
Universidad de Princeton
Directora Asociada, Programa de Política de Inmigración de EE. UU.
CEO/Cofundador, Boundless Immigration






