Martina Castaneda

Martina nació en México. Ella creció en el estado de Sinaloa. Desde pequeña fue una amante de los viajes y los deportes. Martina siempre ha sido una persona muy activa y multifacética. Trabajó muchos años en una conocida compañía d productos alimenticios y en la aerolínea Mexicana de Aviación. Le gustaba comer sabroso y también cocinaba comida tradicional mexicana. Hasta antes de la pandemia del Coronavirus, Martina manejaba su propio negocio de panadería, por ahora no está operando.
Martina llegó a los Estados Unidos en 1990. En el 2006 ella empezó a sentir los primeros síntomas del fallo renal. En el 2007 fue puesta en lista de espera y ese mismo año recibió su regalo de vida en el Centro de Trasplantes de Emory. Martina fue una mujer de mucha fe y de gran fortaleza moral. Su optimismo era contagiante. Desde el año 2008 colaboraba con MDEP en casi todas las actividades de la comunidad hispana. Martina ha participado en ferias de salud, charlas en las iglesias y en varios eventos educativos organizados por agencias WPP. Martina siempre iluminaba los eventos públicos y sociales con ese gran carisma que Dios le dio. Su sonrisa y su picardía eran sus mejores características. Se ha ido nuestra amiga querida, y a pesar de lo bien que lo pasamos nos han quedado cosas pendientes, te vamos a extrañar.
Por todo esto Martina es un orgullo hispano!
Martina Castaneda (English versión)
Martina was born in Mexico and grew up in the state of Sinaloa. From an early age she developed a love for travel and sports. Martina was always a very active and multifaceted person. For many years she worked in one of the largest food products companies and later in Mexicana de Aviación airline. She liked to eat tasty food and also cooked traditional Mexican food. Until before the Cornovirus pandemic, Martina ran her own bakery business, for now it is not operating.
Martina came to the United States in 1990. In 2005, she began to feel the first symptoms of kidney failure. In 2007, she was put on the waiting list and that same year she received her gift of life at the Emory Transplant Center. Martina was a woman of great faith and moral strength. Her optimism was contagious. Since 2008 she has collaborated with MDEP in almost all the activities in the Hispanic community. She has participated in health fairs, church talks, and various educational events organized by WPP agencies.
Martina always brought warmth and joy to every public and community event with the extraordinary charisma God had blessed her with. Her beautiful smile and playful sense of humor were among her most cherished qualities.
Our dear friend has left us, and although we shared so many wonderful moments together, there were still memories left to make. We will miss you dearly.
For all these reasons, Martina is a true source of pride for the Hispanic community.
For all this Martina is a Hispanic pride!






