LOS ARCHIVOS EPSTEIN: LAS VOCES DE LAS VÍCTIMAS Y LA LUCHA POR SER ESCUCHADAS

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  • Durante la videoconferencia “Los Archivos Epstein: Las mujeres alzaron la voz, ayer y hoy”, organizada por American Community Media, cuatro especialistas en el tema y defensoras de víctimas analizaron la persistencia del tráfico sexual en Estados Unidos.
    Durante el encuentro virtual, las expertas, señalaron que menos del 1% de los casos de trata de personas en el país concluyen con una condena, lo que evidencia las dificultades para llevar a los responsables ante la justicia y proteger a las víctimas.

POR PRENSA ATLANTA

MÁS DE TRES MILLONES DE DOCUMENTOS

El Departamento de Justicia publicó 3.5 millones de documentos relacionados con el caso del fallecido Jeffrey Epstein, un delincuente sexual convicto. Gran parte de la cobertura informativa tras la divulgación de estos archivos se ha centrado en los hombres ricos y poderosos que formaban parte del círculo de Epstein. Mientras tanto, las víctimas de Epstein han quedado en gran medida relegadas a un segundo plano.

Las mujeres han denunciado el tráfico de mujeres y niñas por parte de Epstein desde 1996; sin embargo, durante años sus denuncias fueron en gran medida desestimadas por las autoridades.
Menos del 1 % de los casos de trata de personas terminan en condenas.

“El tráfico sexual de menores en Estados Unidos puede comenzar dentro de las propias escuelas, donde reclutadores identifican y manipulan a las víctimas”.

Así lo denunciaron sobrevivientes y expertas durante un foro sobre el caso Jeffrey Epstein y la crisis de trata de personas en el país organizado por American Community Media.

TESTIMONIO REVELADOR

Con un testimonio revelador, Courtney Litvak, una campeona de natación en Texas, dio su testimonio. Ella fue secuestrada a los 17 años de edad y durante tres años se convirtió en objeto de tráfico sexual por todo el país.
“Empezó en mi propia escuela secundaria en el penúltimo año de secundaria. Yo estaba en el equipo de natación, y se suponía que debía ir a una pijamada, tristemente el agresor tomó mi teléfono, me llevó al otro lado del pueblo, me drogó y me asaltó por primera vez”, dijo.
Litvak dijo que cuando acudió a la dirección de su escuela para denunciar lo ocurrido, las autoridades del plantel educativo optaron por encubrir los hechos, priorizando la protección de la reputación de la institución en lugar de investigar los delitos.

Courtney Litvak, integra el Consejo Asesor de Estados Unidos para el Combate a la Trata de Personas. Ha acompañado a sobrevivientes vinculadas a los casos de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Durante su ponencia relató que durante la investigación de su propio caso fue tratada como si fuera una criminal y que incluso intentaron silenciar su testimonio.
“Todos mis traficantes también estaban involucrados en el narcotráfico. Todo comenzó con traficantes sexuales expertos en evadir la detección policial y en intimidar a sus víctimas”. Pero hizo hincapié en que también existen agentes de las fuerzas del orden que toman estos delitos con seriedad y que cada vez están más capacitados para comprender el trauma que enfrentan las víctimas.

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LAS AUTORIDADES NO DAN SEGUIMIENTO

“Lamentablemente, durante mi experiencia, la de mi familia y la de innumerables sobrevivientes -incluidas las víctimas de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell- nos encontramos con que las autoridades no siempre dan seguimiento a las pruebas que se les presentan”, indicó.
Según explicó, sus padres entregaron a las autoridades teléfonos celulares y dispositivos prepago que contenían evidencia de reclutamiento, captación y trata de personas.

“Mis traficantes me secuestraron pocos días después de cumplir 18 años. Me sacaron físicamente de mi casa y me trasladaron por todo el estado, e incluso a otros lugares como California. Los traficantes y reclutadores primero intentaron hacerse mis amigos y convencerme de que estaban allí para protegerme y apoyarme”, relató.

Litvak reveló que fue vendida a distintas redes de tráfico sexual en Estados Unidos vinculadas al crimen organizado, incluyendo actividades de tráfico de drogas, armas y lavado de dinero.
“Existen muchas formas de trata de personas, desde redes familiares o pandillas hasta estructuras que involucran a ejecutivos corporativos. Mi caso comenzó con pandillas y tráfico callejero en mi escuela secundaria, con explotación entre compañeros, pero luego se extendió por todo el país hasta involucrar a ejecutivos que lavaban dinero a través de empresas estadounidenses, negocios que operaban a plena vista”, dijo.

  • El debate surge tras la reciente publicación, por parte del Departamento de Justicia, de 3.5 millones de documentos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, el financiero condenado por delitos sexuales. Sin embargo, gran parte de la atención mediática se ha centrado en los hombres poderosos vinculados a su entorno, mientras que las historias y demandas de las víctimas han quedado en gran medida en segundo plano.

CUANDO EL PODER PROTEGE A LOS AGRESORES

La doctora Michele Goodwin, profesora de derecho constitucional y políticas de salud global en Georgetown University, señaló que existe una relación histórica entre el abuso de poder y el silenciamiento de las víctimas de violencia sexual.
“Este ha sido un problema prolongado en la búsqueda de justicia. Históricamente, en Estados Unidos, el secuestro o la violación eran legales. Los tribunales se basaban en tratados que sostenían que las mujeres no tenían una identidad independiente de sus maridos”, explicó.

Goodwin recordó que durante siglos la ley permitió que los maridos secuestraran o violaran a sus esposas, incluso cuando estaban separados y en proceso de divorcio, siempre que el divorcio no se hubiera finalizado legalmente.

“La llamada inmunidad parental significaba que los hombres podían violar a sus esposas, golpear a sus esposas o incluso abusar de sus hijas sin enfrentar responsabilidad civil. Los tribunales justificaban estas decisiones diciendo que debían preservar la ‘armonía del hogar’, pero en realidad se protegía únicamente la armonía masculina”, afirmó.

También subrayó que, durante décadas, cuando hijas intentaban demandar a sus padres por abuso sexual o violencia, muchos tribunales rechazaban estos casos argumentando que permitirlos alteraría la estabilidad familiar.

En relación con los archivos Epstein, Goodwin criticó que solo se haya hecho pública una pequeña parte de los documentos y que en algunos casos se hayan revelado los nombres e incluso imágenes de víctimas de abuso.

“Esto es profundamente alarmante e incompatible con el estado de derecho y con lo que esperaríamos en términos de dignidad e integridad ante la ley”, sostuvo.

Según la académica, lo que se ha observado es un patrón de encubrimiento y protección de personas poderosas vinculadas a estos casos en distintas partes del mundo.

EL MIEDO Y LAS BARRERAS PARA DENUNCIAR

A su turno, Carmen McDonald, exdirectora ejecutiva del Survivor Justice Center en Los Ángeles, señaló que la trata de personas es un problema
presente en muchas comunidades y que no se limita a casos de alto perfil como el de Epstein.
“Si bien el caso de Epstein involucra a personas ricas y poderosas, muchas víctimas de trata son personas comunes. Cuando un traficante tiene poder o capital social, puede incluso utilizar el sistema legal en contra de quienes sobreviven a estos abusos”, explicó.

McDonald agregó que las víctimas inmigrantes enfrentan obstáculos adicionales para denunciar.

“Si el inglés no es su lengua materna, muchas veces no tienen acceso a intérpretes adecuados. Además, el estatus migratorio provoca temor a interactuar con la policía o denunciar delitos”, dijo.
Ese miedo, explicó, hace que muchas víctimas eviten salir de sus hogares o buscar ayuda.

  • “Es un problema real. Muchos sobrevivientes indocumentados desconocen sus derechos y los recursos disponibles para apoyarlos”, señaló.

La experta también destacó que existen numerosos mitos sobre la trata de personas, lo que provoca que algunas víctimas ni siquiera reconozcan que están siendo explotadas.
“Alguien puede haber aceptado inicialmente una situación, pero llegar a un punto en el que dice: ‘quiero que esto termine’”, explicó.
La coerción, agregó, puede mantener a las víctimas atrapadas incluso después de que desean salir.

“La decisión de irse no siempre es sencilla. Algunas personas no tienen transporte, un lugar seguro donde vivir o temen por la seguridad de sus familias. En algunos casos, los traficantes amenazan directamente a sus seres queridos o manipulan tanto a las víctimas que estas ni siquiera reconocen que están siendo explotadas”, dijo.

También señaló que con frecuencia a las víctimas se les retienen documentos de identidad para impedir que escapen.
“Por eso es fundamental analizar cuidadosamente los testimonios de las sobrevivientes, creerles y evitar culparlas por lo que han vivido”, añadió en su intervención.

ZONAS DE NO TRÁFICO

Finalmente, Jacquelyn Aluotto, cofundadora y presidenta de No Trafficking Zone, advirtió que la trata de personas es una industria criminal que genera alrededor de 245 mil millones de dólares a nivel mundial.

“La red de Jeffrey Epstein era extremadamente amplia. Operaba tráfico internacional mediante visas de modelaje, pero también tráfico sexual de menores dentro de Estados Unidos. Reclutaban niñas en comunidades vulnerables y fomentaban la explotación entre compañeros en escuelas de Florida”, explicó.

Según indicó, más de 82 casos fueron reportados a la policía en Florida, donde se identificó que muchas víctimas eran captadas directamente en sus escuelas.

Subrayó que en Texas, en un día cualquiera, más de 79,000 jóvenes pueden ser víctimas de trata. Estudios indican que el 55% fue captado por primera vez en entornos relacionados con sus escuelas, donde fueron atraídos, reclutados y posteriormente explotados. Esto puede involucrar a exalumnos, maestros, entrenadores o incluso contactos iniciados a través de videojuegos, chats o salas de conversación en línea”.

  • El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) hizo públicos el 30 de enero alrededor de 3.5 millones de páginas relacionadas con el caso del financiero Jeffrey Epstein, confirmó el fiscal general adjunto Todd Blanche.
    El anuncio se realizó a través de un video difundido en YouTube, en el que Blanche detalló que los archivos divulgados incluyen más de 2 mil videos y cerca de 180 mil imágenes, como parte del cumplimiento de las obligaciones legales de transparencia.

PANELISTAS INVITADOS

Dra. Michele Goodwin,

profesora de Derecho Constitucional y Política Global de Salud en la Universidad de Georgetown.

 

Jacquelyn Aluotto,

cofundadora y presidenta de No Trafficking Zone.

 

Courtney Litvak,

sobreviviente de trata sexual y exmiembro del Consejo Asesor de EE. UU. para Combatir la Trata de Personas.

 

Carmen McDonald,

directora ejecutiva del Survivor Justice Center.

 

 

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