BARRERAS AL VOTO GENERAN PREOCUPACIÓN ENTRE COMUNIDADES MINORITARIAS RUMBO A LAS ELECCIONES

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POR REDACCIÓN PRENSA ATLANTA

Este otoño, millones de estadounidenses acudirán a las urnas en medio de un panorama electoral cambiante que está creando nuevas barreras para votar en muchas regiones del país. Las comunidades históricamente marginadas enfrentan algunos de los mayores obstáculos mientras buscan ejercer su derecho democrático al voto, en un contexto en el que se están revirtiendo décadas de avances.

Los votantes de minorías enfrentan riesgos de privación de sus derechos electorales, mientras que la redistribución de distritos puede diluir el peso de su voto. También persisten las barreras de idioma y de acceso, especialmente para los votantes que viven en zonas rurales.

La participación electoral aumentó considerablemente durante las elecciones presidenciales de 2024, cuando casi dos tercios de los votantes afroamericanos emitieron su voto, con cifras similares entre los votantes asiático-americanos y latinos. Pero, ¿podrá mantenerse ese nivel de participación en 2026 frente a estos obstáculos?

Durante una conferencia virtual organizada por American Community Media, panelistas analizaron los desafíos prácticos que enfrentan los votantes, el panorama legal y político relacionado con el acceso al voto y los esfuerzos que se están llevando a cabo para proteger la participación ciudadana en las elecciones de noviembre.
La moderadora del encuentro, Sunita Sarabji, abrió la conversación advirtiendo que, a pocas semanas de los comicios, muchas comunidades continúan enfrentando dificultades para ejercer su derecho al voto. Recordó que en varios estados ya comenzaron a enviarse las papeletas por correo y destacó que persisten barreras lingüísticas y de acceso, especialmente en las zonas rurales.

PARTICIPAR PESE AL MIEDO Y LA DESINFORMACIÓN

John Yang, presidente y director ejecutivo de Asian Americans Advancing Justice | AAJC, centró su participación en la importancia de que las comunidades inmigrantes y sus descendientes mantengan una participación activa en el proceso electoral.

Yang subrayó que votar tiene consecuencias directas en áreas como la economía, la salud y la política migratoria.
“La participación electoral es fundamental, especialmente para comunidades formadas en gran medida por inmigrantes o hijos de inmigrantes, cuyas familias pueden verse directamente afectadas por las decisiones del gobierno”.

Al referirse al voto por correo, explicó que su administración continúa dependiendo de los funcionarios electorales estatales. Según señaló, un reciente fallo de la Corte Suprema confirmó que esta modalidad sigue bajo control de los estados y “continúa siendo una opción fiable y recomendada”.

El temor a una posible presencia de agentes de ICE en los centros de votación también formó parte de la discusión. Yang recomendó a los electores conocer previamente sus derechos y, ante cualquier intervención, preguntar claramente si están siendo detenidos y si tienen libertad para retirarse. También aconsejó hacer visible la situación para que los observadores electorales presentes puedan intervenir si fuera necesario.

Otro de los puntos abordados fue el idioma. Yang recordó que una persona no necesita hablar, leer o escribir inglés para votar y que la legislación federal permite recibir asistencia de un intérprete, siempre que no se trate del empleador o de un representante sindical. También mencionó la existencia de observadores electorales y de la línea gratuita 888-APIVOTE, disponible en varios idiomas asiáticos.

En la perspectiva de Yang, la preparación previa es esencial. Su recomendación fue elaborar un plan para votar y no permitir que “el miedo o la desinformación silencien su voz”.

 PREOCUPACIÓN POR EL USO DE BASES DE DATOS

Sobre el posible impacto del uso de bases de datos federales para verificar información relacionada con los votantes, Yang aclaró que los registros electorales siguen siendo administrados por los estados, aunque estos pueden recurrir a información federal para realizar verificaciones.
Expresó preocupación por la confiabilidad de esos sistemas y advirtió que las consecuencias podrían variar dependiendo del estado y de las fuentes de información utilizadas por sus autoridades electorales.

Más adelante, ante una pregunta sobre la redistribución de distritos, Yang señaló que confía en la infraestructura electoral estadounidense, aunque reconoció que el proceso no está exento de desafíos.

“Creo y confío en que nuestra infraestructura nos permitirá tener elecciones libres y justas”, afirmó, antes de agregar que eso no significa que el camino sea sencillo. También hizo un llamado a los medios y organizaciones comunitarias para difundir información precisa sobre los mecanismos para votar y los derechos de los electores.

Al referirse a los intentos históricos de limitar la participación electoral, Yang sostuvo que este tipo de obstáculos no son nuevos y recordó antecedentes como los impuestos electorales, las pruebas de alfabetización y la intimidación de votantes. Su mensaje final fue que el “temor no debe convertirse en una razón para alejarse de las urnas”.

LA IDENTIFICACIÓN COMO BARRERA ELECTORAL 

A su turno, Mónica Spencer, directora estatal de VoteRiders en Georgia, organización que brinda asistencia gratuita a ciudadanos estadounidenses para obtener la identificación necesaria para votar, explicó que la entidad ayuda a cubrir ciertos costos de documentos.
Spencer detalló que dicha entidad ayuda en el trámite de identificaciones estatales, actas de nacimiento y certificados de matrimonio, además de facilitar transporte hacia las oficinas donde deben realizarse estos trámites.

Según señaló, las leyes de identificación siguen representando una barrera importante para millones de personas. Spencer indicó que actualmente 38 estados exigen algún tipo de identificación para votar y afirmó que millones de estadounidenses carecen de documentos actualizados o enfrentan dificultades para acceder a ellos.

En Georgia, añadió, existen obstáculos adicionales relacionados con el voto por correo, mientras que en las zonas rurales la falta de transporte público y el costo de obtener documentación pueden dificultar aún más el proceso.

Spencer destacó que VoteRiders trabaja especialmente con adultos mayores, víctimas de violencia doméstica, personas nacidas sin registros formales y ciudadanos que estuvieron anteriormente encarcelados.

Para ella, contar con una identificación oficial trasciende el ámbito electoral. “No solo permite votar”, explicó, sino que también facilita el acceso a servicios esenciales como salud, vivienda y empleo.

LA PARTICIPACIÓN LATINA EN TEXAS

Jesús Zamora, director de campo de Mi Familia Vota, organización apartidista enfocada en el registro de votantes y la educación cívica de la comunidad latina en Texas, recordó que los latinos representan más del 40% de la población del estado.
Sin embargo,advirtió que ese peso demográfico sólo se convierte en influencia política cuando la comunidad está registrada y participa en las elecciones.

Entre las principales barreras mencionó la ausencia de registro electoral en línea, la dependencia de formularios en papel, las largas distancias hasta algunos centros de votación y los problemas de accesibilidad que afectan especialmente a adultos mayores y personas con discapacidad.

También se refirió a la redistribución de distritos, que, según explicó, ha generado confusión entre algunos electores sobre quiénes son ahora sus representantes. Mi Familia Vota, dijo, intenta responder a esta situación proporcionando información y guías que ayuden a los ciudadanos a identificar a sus autoridades y cumplir con los requisitos electorales.

OBSTACULOS QUE ENFRENTAN LOS VOTANTES INDÍGENAS 

Jacqueline De León, abogada sénior del Native American Rights Fund, describió algunas de las barreras que enfrentan las comunidades indígenas en zonas rurales y reservas.
De León explicó que algunos votantes deben recorrer entre 20 y 100 millas para registrarse, votar o recoger correspondencia. A esto se suman la falta de direcciones residenciales reconocidas, la ausencia de servicio postal a domicilio, la escasez de centros de votación y las malas condiciones de las carreteras.
Destacó que estas condiciones pueden causar rechazos en los registros y dificultar considerablemente el ejercicio del voto.

La abogada también mencionó una propuesta bipartidista que busca facilitar la instalación de centros de votación en las reservas, aceptar identificaciones tribales y eliminar determinadas exigencias relacionadas con los comprobantes de domicilio.
De cara a las elecciones, indicó que se prevé desplegar cerca de 300 observadores electorales en zonas rurales indígenas para documentar problemas administrativos, retrasos en la apertura de centros o fallas técnicas. El equipo legal de la organización, añadió, estará preparado para intervenir cuando sea necesario.

VERIFICAR ANTES DE ACUDIR A LAS URNAS

Al final de las ponencias virtuales, los panelistas coincidieron en la importancia de que los ciudadanos se informen con anticipación.
Spencer recomendó verificar el estado del registro electoral, la identificación, la ubicación del centro de votación y la boleta de muestra antes de acudir a las urnas.
Zamora insistió en la necesidad de mantener una participación constante más allá de los períodos electorales. De León reiteró que muchas comunidades minoritarias continúan enfrentando obstáculos significativos para ejercer plenamente su derecho al voto.

El mensaje de los panelistas fue conocer las reglas, verificar la información y prepararse con anticipación puede ser determinante para que más ciudadanos logren participar en las elecciones de noviembre.

 

John C. Yang

John C. Yang
Presidente y Director Ejecutivo de Asian Americans Advancing Justice | AAJC

Jacqueline De León

Jacqueline De León
Abogada Sénior de Native American Rights Fund

Monica Spencer

Monica Spencer
Directora Estatal de Georgia de VoteRiders

Jesus Zamora

Jesus Zamora
Director de Campo de Mi Familia Vota
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