Brotes de sarampión se expanden en Estados Unidos ante la caída de las tasas de vacunación

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13 de julio

Organizado por American Community Media

American Community Media reunió de forma virtual a periodistas de distintos medios para analizar el preocupante resurgimiento del sarampión en Estados Unidos, una enfermedad que había sido eliminada del país en el año 2000 gracias a las campañas de vacunación. Según datos presentados durante la sesión, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han registrado más de 2.100 casos en lo que va del año, la cifra más alta en 35 años. Los especialistas coincidieron en que el incremento de los contagios está directamente relacionado con la disminución de las tasas de vacunación, la desinformación y la creciente desconfianza hacia las vacunas.

Patsy Stinchfield, enfermera pediátrica y directora ejecutiva de Measles Collaborative, explicó que el virus no se ha vuelto más peligroso, sino que ha encontrado poblaciones con menor protección. “El virus no ha cambiado; lo que ha cambiado son nuestras tasas de vacunación”, afirmó. Recordó que el sarampión nunca fue erradicado a nivel mundial, sino eliminado dentro de Estados Unidos, por lo que los casos importados siguen representando un riesgo permanente. Subrayó que para mantener la inmunidad colectiva se requiere una cobertura de vacunación cercana al 95%; cuando ese porcentaje disminuye, el virus encuentra rápidamente personas susceptibles de contagio.

La especialista recordó que el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas conocidas. Un solo paciente puede infectar entre 12 y 18 personas. Además de provocar fiebre alta, conjuntivitis, erupciones cutáneas y malestar general, puede derivar en neumonía, diarreas severas, encefalitis, pérdida de la visión o la audición e incluso la muerte. “El sarampión no es solo una erupción en la piel”, advirtió Stinchfield, al explicar que la enfermedad puede afectar los pulmones, el cerebro y el sistema inmunológico, debilitando las defensas durante meses e incluso años.

La experta también compartió el caso de un bebé de nueve meses que contrajo sarampión durante un viaje internacional y permaneció quince días conectado a un respirador. La madre pidió que las imágenes de su hijo fueran difundidas para advertir a otras familias sobre la gravedad de una enfermedad que muchas personas consideran erróneamente inofensiva.

Los especialistas también analizaron el impacto de la desinformación. Stinchfield recordó el brote registrado en la comunidad somalí de Minnesota en 2017, cuando campañas antivacunas difundieron falsamente que la vacuna triple viral (MMR) provocaba autismo. Como consecuencia, la cobertura de vacunación cayó drásticamente y numerosos niños pequeños quedaron desprotegidos. La respuesta sanitaria incluyó el trabajo conjunto con líderes religiosos, profesionales de salud de la propia comunidad y campañas informativas para recuperar la confianza de las familias.

Desde la experiencia de Utah, el doctor Andrew Pavia, profesor y jefe de Enfermedades Infecciosas Pediátricas de la Universidad de Utah, explicó que los brotes suelen concentrarse en comunidades donde existen bajas tasas de vacunación y poca confianza en las autoridades sanitarias. Añadió que los recientes recortes en los recursos destinados a la salud pública han dificultado el rastreo de contactos y el control de los contagios. Además, advirtió que el alcance real de la epidemia podría ser mucho mayor que el registrado oficialmente. “Estimamos que estamos subregistrando los casos entre dos y cuatro veces. Si reportamos 700 casos, el número real podría estar entre 1.400 y 2.800”, señaló. Pavia también alertó sobre el aumento de casos entre adultos y mujeres embarazadas, quienes presentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves.

Por su parte, el virólogo Benjamin Neuman, profesor de la Universidad Texas A&M, explicó que la cepa actualmente predominante en Estados Unidos continúa siendo eficazmente controlada por la vacuna desarrollada hace décadas. Aunque el virus presenta mutaciones naturales, aseguró que estas no han reducido la efectividad de la vacuna triple viral. “La vacuna que utilizamos sigue siendo muy efectiva. Si algo no está roto, no hay que arreglarlo”, afirmó, descartando que las variantes actuales requieran modificar las vacunas disponibles.

Finalmente, el doctor José Romero, profesor de Pediatría de la Universidad de Arkansas, advirtió que la pérdida de confianza en la vacunación podría favorecer el regreso de enfermedades que prácticamente habían desaparecido, especialmente entre comunidades inmigrantes y poblaciones vulnerables. Consideró que la desinformación constituye hoy uno de los principales desafíos para la salud pública y alertó que, de continuar esta tendencia, podrían reaparecer enfermedades prevenibles que durante años permanecieron bajo control.

Como conclusión, los especialistas coincidieron en que las vacunas continúan siendo seguras, eficaces y una de las herramientas más importantes para prevenir enfermedades graves. “Las vacunas salvan vidas, permiten llegar a la vejez y siguen siendo una de las herramientas más importantes de la salud pública”, afirmó Romero. En la misma línea, Stinchfield hizo un llamado a recuperar la confianza en la inmunización: “Las enfermedades son malas; las vacunas son buenas. Debemos volver a confiar en la seguridad y la eficacia de las vacunas”, recordando que vacunarse no solo protege a quien recibe la dosis, sino también a los bebés, personas inmunodeprimidas y pacientes que, por razones médicas, no pueden vacunarse.

Panelistas invitados

Patsy Stinchfield
Patsy Stinchfield
Enfermera especializada en pediatría y directora ejecutiva de la Colaboración contra el Sarampión (Measles Collaborative).
Benjamin Neuman
Dr. Benjamin Neuman
Profesor de Biología en la Universidad Texas A&M.
Andrew Pavia
Dr. Andrew Pavia
Profesor y jefe de la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas de la Universidad de Utah.
José Romero
Dr. José Romero
Profesor de Pediatría en el Departamento de Pediatría de la Universidad de Arkansas para las Ciencias Médicas.

Anteriormente, el Dr. Romero se desempeñó como secretario de Salud del estado de Arkansas, director del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y presidente del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC.

 

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