Ciclón Yaku, lluvias extremas e inundaciones impactan a 16 regiones y 483 distritos en Perú

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  • Según el Instituto Nacional de Defensa Civil, desde que se inició la temporada de lluvias, en septiembre de 2022, se han reportado 61 personas fallecidas, alrededor de 12 mil damnificados, más de 49 mil afectados y 8 desaparecidos en todo el territorio peruano.
  • Expertos señalan que además del ciclón Yaku, que se inició hace seis semanas, otros dos factores están influyendo en la intensidad de las lluvias: el trasvase de nubes desde la Amazonía y el calentamiento del mar.

Un panorama desolador es el que viven las familias de las regiones del norte peruano como Piura, Lambayeque y La Libertad. Las inundaciones han dejado a personas sin hogar, el agua ha invadido sus casas, ha causado cortes de energía y el deslizamiento de lodo y piedras desde las quebradas no ha parado. A estas lluvias intensas, que empezaron en setiembre de 2022, se ha sumado ahora un nuevo problema: el ciclón Yaku.

Desde que se detectó la actividad de este fenómeno climatológico extremo en la costa peruana, solo se han reportado más pérdidas humanas y materiales en Perú. Según un Resumen Ejecutivo que el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) entregó a Mongabay Latam, son 61 personas fallecidas, alrededor de 12 mil damnificados, más de 49 mil afectados y 8 desaparecidos en todo el territorio peruano desde septiembre de 2022 hasta el 13 de marzo de 2023.

La ciudad de Huarmey, en Áncash, está en alerta por el incremento del caudal del río del mismo nombre que ya alcanzó su máximo nivel y se teme un posible desborde. Foto: Daniel Bracamonte / Agencia Andina.

Rubén Pajares del Carpio, coordinador del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional-COEN, hizo una precisión sobre las cifras de víctimas y damnificados e indicó que desde la llegada del ciclón Yaku, es decir entre el 4 y 13 de marzo, se reportaron 5 fallecidos, 4000 afectados y 693 damnificados.

El ciclón le ha añadido intensidad a las precipitaciones y, según reportes de Indeci, unos 592 distritos en la costa peruana y otros 104 en la Amazonía están hoy en riesgo. El evento anómalo se inició hace unas seis semanas a causa del incremento de la temperatura del océano Pacífico en zonas cercanas a Piura y Tumbes y, a finales de febrero, la entidad que monitorea el clima —Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi)— ya había advertido sobre estas precipitaciones.

El Gobierno peruano ha declarado en Estado de Emergencia a 483 distritos del país, como se lee en dos decretos supremos. Se trata de las regiones de Cajamarca, La Libertad, Lambayeque y Piura, Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, Lima, Moquegua, Puno, Tacna y Callao. Mientras tanto, INDECI ha exhortado a todos los gobiernos regionales a tomar medidas para enfrentar los efectos del ciclón Yaku y ha reportado más de 600 distritos en riesgo tanto en la zona costera como en la Amazonía.

En su paso por el Pacífico Sur, el ciclón Yaku también afectó las costas de Ecuador. Los reportes de la Secretaría de Gestión de Riesgos indican que las lluvias e inundaciones han causado la muerte de tres personas y por lo menos 2000 familias damnificadas.

Aunque el ciclón Yaku dejó de tener incidencia en las costas de Ecuador desde el 10 de marzo y se desplazó hacia Perú, el último reporte del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), vigente hasta el 15 de marzo, prevé que continúen lluvias intensas y tormentas en la región Litoral y el Callejón Interandino y cordillera oriental del país.

Ciclón Yaku, un evento poco frecuente

Mariano Gutiérrez, director científico del Instituto Humboldt de Investigación Marina y Acuícola (IHMA), señala que la presencia del ciclón Yaku en el litoral peruano se debe a un disturbio en la circulación atmosférica en el Pacífico y particularmente en el Pacífico Sur. “Debido a que el planeta Tierra está sometido a diferentes rangos de radiación solar, cuando hay una mayor radiación cambia la dinámica de la circulación del aire y de las corrientes. Esta alteración se traduce, por ejemplo, en eventos como El Niño o La Niña, pero hay varios modos de variabilidad en la atmósfera y el océano y la formación de este ciclón, totalmente inusual, es una manifestación de esos disturbios”, explica el experto a Mongabay Latam.

 

La cercanía del ciclón Yaku a la costa de Perú ha generado mayor humedad y precipitaciones extremas. Foto: Agencia Andina.

También precisa que hay otros factores que están influyendo en la intensidad de las lluvias que están cayendo sobre las costa peruana y otras regiones del país. “Un segundo factor es que se está produciendo un trasvase de nubes desde la zona amazónica, que contribuyen a las lluvias. El tercer factor corresponde a la temperatura del mar que está caliente en la zona norte del país, por lo tanto, la evaporación se incrementa”, indica Gutiérrez.

Aunque normalmente las nubes de la zona amazónica no traspasan la cordillera de los Andes —explica el especialista del IHMA—, cuando logran hacerlo contribuyen a las lluvias que ahora se presentan. Además, sostiene Gutiérrez, producto del calentamiento global, causado por el ser humano, estos eventos se están volviendo más recurrentes. “No son anormales, ha pasado siempre, lo que pasa es que ahora ocurren más exacerbados por el calentamiento global”, agrega.

Lo que se espera ahora es que el ciclón vaya perdiendo fuerza y se diluya en algún momento. “Hay que estar observando, es difícil pronosticar cuándo, pero aparentemente se está debilitando y se está alejando de la costa, por lo tanto, irán disminuyendo los impactos”.

Según el último boletín informativo del Instituto Nacional de Defensa Civil,  emitido el 11 de marzo, la llegada del ciclón Yaku está ocasionando alteraciones climáticas. El documento indica que la población debe mantenerse alerta ante precipitaciones fuertes, granizo, vientos fuertes, nevadas, tormentas eléctricas y rayos,  además, precisa que la acumulación de agua a su vez está generando inundaciones y deslizamientos en quebradas de la costa. Asimismo, el último Aviso metereológico de Senamhi indica que las lluvias continuarán hasta el jueves 17 de marzo con mediana y gran intensidad en la costa y sierra del Perú.

Defensa Civil ha solicitado la evacuación de las familias que viven en las riberas del río Chillón. Foto: Agencia Andina.

Para algunos de los expertos consultados por Mongabay Latam, el impacto que estamos viendo del ciclón Yaku está relacionado a su cercanía al territorio peruano y al tiempo de duración de este evento.

José Mesía, ingeniero especialista en meteorología del Senamhi, comenta que “en ocasiones anteriores ha sucedido que este fenómeno se forma lejos de la parte continental y no tiene consecuencias, pero como Yaku está a seis  kilómetros del Perú, está generando mayor cantidad de humedad y los efectos que estamos viendo”. En el país —agrega Mesía— se han tenido eventos  similares en 1982-1983 y también en 1998 cuando ha ocurrido el fenómeno El Niño, solo que este ciclón “tiene mayor tiempo de duración en comparación a los otros eventos mencionados”, añade Mesía.

Para Gilberto Romero Zeballos, presidente del Consejo directivo del Centro de Estudios y Prevención de Desastres (PREDES), hay una relación entre estos fenómenos anómalos como Yaku y el cambio climático, ya que a nivel mundial se vienen generando alteraciones en todos los ecosistemas del Planeta. “Estamos asistiendo a una aceleración del cambio climático, ya está claro que hay una elevación del nivel del mar y las temperaturas. En Perú, por ejemplo, las lluvias se dan de septiembre a marzo, pero estamos viendo una alteración. Lo que estamos notando es que ocurren con mayor frecuencia eventos como el fenómeno de El Niño o eventos como el ciclón Yaku, y eso nos va afectar”, asegura y agrega que Perú debería estar preparado para enfrentar  fenómenos que antes no se presentaban con tanta intensidad.

Alta vulnerabilidad

“Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Áncash, Loreto y Tarapoto están sufriendo los embates del clima con constantes lluvias que mantienen inundadas las calles”, dijo Guillermo Baigorria, presidente ejecutivo del Senamhi, durante una conferencia de prensa.

Gobierno peruano ha postergado el inicio de clases escolares debido a las fuertes lluvias que también han afectado la infraestructura de los colegios. Foto: Agencia Andina.

El funcionario también mostró preocupación por las precipitaciones que podrían afectar a la capital, ya que se prevé que la ciudad de Lima tendría que soportar en un solo día 10 veces la intensidad de lo que llueve en un año y a ello se suma que no cuenta con sistemas de drenaje ni techos preparados para lluvias.

Baigorria dijo que es un escenario extremo el que se podría tener entre el 12 y 14 de marzo, porque se esperan precipitaciones entre 2 a 5 milímetros. “El promedio de lluvia en Lima es de 0.4 milímetros en todo el año”, puntualizó. Hay que considerar que 5 milímetros de precipitación es el equivalente a 5 litros de agua por metro cuadrado y la capital no está preparada.

“En las ciudades hay un crecimiento caótico, la gente construye informalmente, pero también las constructoras entran a laderas, a zonas que nunca deberían poblarse. Se tiene que redireccionar el desarrollo urbano para que no generar condiciones de riesgo para millares de personas y que no estén expuestos  a situaciones de desastre como lo que está sucediendo”, afirma Romero Zeballos, presidente del Consejo Directivo de PREDES. El especialista calcula que solo en Lima hay 700 mil viviendas construidas en laderas que están en riesgo.

Además, Romero indica que cuando llueve el barro se escurre, ingresa por las esteras y también en las viviendas con techos de cartón o calamina; además, en el Centro de Lima, las casas de adobe no tienen techos impermeabilizados. Otro peligro son las instalaciones eléctricas en malas condiciones que pueden dar lugar a cortocircuitos e incendios. Efectivamente en el Resumen Ejecutivo de INDECI, actualizado a marzo, se reportan unas 1300 viviendas destruidas, más de 3 mil que han quedado inhabitables y en general alrededor de 21 mil afectadas producto de la temporada de lluvias.

El Senamhi ha informado que las lluvias de moderada a alta intensidad continuarán hasta el 14 de marzo. Foto: Senamhi.

El Centro de Operaciones de Emergencia Regional – COER La Libertad alertó sobre la activación de hasta ocho quebradas lo que implica, según Senamhi, el movimiento de agua, lodo y rocas en cuencas que estaban aparentemente secas. En cuanto a los ríos, se reportó el crecimiento de algunos de ellos, destacando los ríos La Leche en Lambayeque y el río Chicama en La Libertad.

En Piura, otra de las regiones más afectadas por las lluvias e inundaciones, el COER ha señalado que una de las zonas de mayor riesgo es la Estación del Puente Sánchez que se encuentra en alerta amarilla, es decir, en riesgo de desborde, lo que afectaría a cinco distritos del Bajo Piura. Asimismo, anunció que las precipitaciones afectarían a las ocho provincias de la región y que la población debe “proteger y reforzar el techo de sus viviendas, revisar el tejado, eliminar acumulación de residuos que obstaculicen el drenaje y desconectar fuentes de energía eléctrica si el agua ingresa al hogar”.

Armando Valdés-Velásquez, director del Laboratorio de Ecosalud y Ecología Urbana de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, explica que el cambio en el patrón de las lluvias —está lloviendo mucho más en menor tiempo— trae consigo cambios en los paisajes costeros. “Es muy probable que empecemos a ver el fenómeno de Lomas a lo largo de la costa peruana, como cuando ocurre El Niño”.

Por otro lado, a Valdés-Velásquez le preocupa el impacto que pueda haber en las aves guaneras. “Muchas de estas aves anidan en esta época, por lo tanto, la lluvia podría causar algunos estragos y tener efectos en aquellas aves que están anidando”. Si a ello se suma los efectos de la gripe aviar, dice el experto, podrían disminuir las poblaciones y tener un “efecto negativo”. Además, continúa Valdés-Velásquez, el agua estancada puede ocasionar el incremento de mosquitos que transmiten enfermedades como el dengue.

Pobladores cruzan la Quebrada Río Seco, en el distrito de Buenos Aires, provincia de Morropón en la sierra de Piura, que se activó por las lluvias. Foto: Ricardo Cuba / Agencia Andina.

“Es un evento extremo y a largo plazo va a tener repercusión, sobre todo si se vuelven más frecuentes. El último evento extremo fue El Niño Costero de 2017, estamos 2023 y ya tenemos una situación extrema. Si empiezan a volverse más frecuentes, lo que es probable pues eso predicen los escenarios de cambio climático, definitivamente habrá efectos en los paisajes a largo plazo”.

Responsabilidad en la respuesta

“La responsabilidad de gestión de riesgos local la tienen los gobiernos regionales, está dentro de sus competencias. Ellos deben tener su propio Sistema de Alerta Temprana y tienen el deber de informar a la población para que tomen medidas, lamentablemente hay deficiencias. Incluso muchos alcaldes desconocen que tienen entre sus funciones la prevención y acciones frente a desastres”, comenta Romero Zeballos, de PREDES.

El especialista señala que la llamada Reconstrucción con Cambios –un programa del Estado peruano creado para atender a la población frente a los efectos causados por el  El Niño Costero del 2017— no se ve, no ha avanzado mucho y finalmente no ha ayudado a las personas a afrontar situaciones como el ciclón Yaku. Romero insiste en que la prevención implica que se evalúen las mejores medidas para enfrentar los eventos climáticos extremos y sus efectos, no se trata de responder cuando ya ocurrió un desastre como se está haciendo ahora.

Las calles de Tumbes llenas de lodo luego varios días de lluvias por el ciclón Yaku. Foto: Ricardo Cuba / Agencia Andina.

Otra de las tareas pendientes del Estado peruano es la reubicación de viviendas en zonas de alto riesgo —agrega Romero Zeballos— pues no es sencillo que las personas acepten un cambio de esa magnitud, sobre todo porque están acostumbradas a un espacio y a lazos familiares y amicales en el lugar donde viven. Por eso, el experto aconseja que la acción frente a estos fenómenos y los consecuentes desastres debe hacerse de manera conjunta y articularse entre todos los niveles del Estado, la sociedad civil organizada y los ciudadanos.

El coordinador del COEN Nacional, Rubén Pajares del Carpio, señaló que se están tomando las medidas para enfrentar las consecuencias de este fenómeno y que cada gobierno local tiene sus áreas de evacuación e incluso centros de refugio asignados. “Estamos viviendo las consecuencias del cambio climático a nivel mundial y se requiere medidas para enfrentarlo y no como ha sucedido con el ciclón, que básicamente se está respondiendo a la afectación”.

Como respuesta a las afectaciones generadas por el ciclón, la presidenta Dina Boluarte viajó al norte del Perú para reunirse con gobernadores regionales y alcaldes locales. Por su parte, la ministra de vivienda, Hania Pérez De Cuéllar, ha declarado  que están trabajando en partidas presupuestarias para enfrentar estos problemas, pero reconoció que no “hubo medidas adecuadas de prevención” para enfrentar el ciclón.

Mientras tanto, la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ha anunciado que “existe una mayor probabilidad de que continúe el calentamiento anómalo observado entre lo que resta del verano y, por lo pronto, hasta mediados de otoño de 2023”.

En un comunicado emitido el 1 de marzo cambió su alerta de  “no activo” a “vigilancia de El Niño costero” e indicó que “se espera que, en la costa norte y centro, además de la sierra norte y centro occidental del país, se presenten episodios de lluvias de moderada a fuerte intensidad especialmente en marzo”, por eso, recomendó a los “tomadores de decisiones tener en cuenta los posibles escenarios de riesgo” para la  prevención y reducción del riesgo de desastres.

Imagen principal: Las inundaciones ocurridas principalmente en las regiones de la costa norte del Perú han dejado alrededor de 21 mil casas afectadas. Foto: Ministerio de Defensa del Perú.

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