¿Dientes Amarillos?

Por: Wilma V. Venator Registered Dental Hygienist
Licencia # DH043790
Qué hermosas son esas sonrisas amplias con dientes perlados, ¿no?
¿No puedes sonreír con confianza por tener dientes amarillos, algo rosados o con manchas marrones, grises o negras?
Existen dos tipos de manchas o decoloraciones en los dientes: las extrínsecas (externas) y las intrínsecas (internas).
Las manchas externas son superficiales, es decir, se encuentran sobre el esmalte dental y se deben a factores como ciertos alimentos, el tabaco, el café, el té, el vino tinto, así como la acumulación de placa y sarro. Para solucionar este problema, lo primero es realizarse una limpieza dental profesional. También puede ayudar el uso de una pasta dental blanqueadora. No existe evidencia científica comprobada de que los productos con carbón (charcoal) blanqueen los dientes. Tampoco se recomienda el uso de bicarbonato puro, ya que es demasiado abrasivo para el esmalte dental.
El blanqueamiento en el consultorio dental es una excelente opción. En una sola cita de aproximadamente una hora y media, podrías mejorar el color de tus dientes entre 2 y 4 tonos más blancos. Este método puede aumentar temporalmente la sensibilidad dental, pero suele desaparecer en 2 a 3 días.
Las manchas internas se refieren a la decoloración de la capa interna del diente, llamada dentina. Estas pueden ser causadas por diversos factores, como:
• Fluorosis: causada por el uso excesivo de flúor. Existe mayor riesgo si la madre consumió altas cantidades durante el embarazo.
• Decoloración tetraciclina: por manchas internas de color marrón o gris. Ocurre generalmente en pacientes menores de 8 años que han tomado este antibiótico en dosis altas o por tiempo prolongado, o cuando la madre lo consumió durante la gestación.
Este tipo de manchas es más difícil de eliminar. En estos casos, lo más recomendable es optar por carillas o resinas para mejorar la apariencia estética. También existen dientes que se tornan grises debido a que el diente está muriendo, generalmente como consecuencia de un trauma o golpe. Por ejemplo, una caída en la infancia o un golpe fuerte pueden hacer que, con el tiempo, el diente cambie de color.
Si amas el café, debes saber que su acidez suaviza el esmalte dental. Si te cepillas inmediatamente después de consumirlo, puedes desgastarlo. Lo ideal es esperar al menos 30 minutos antes de cepillarte.
Piensa en esto: si se cae vino en tu blusa, ¿qué pasa si la frotas de inmediato? ¿Y si lo haces dos días después? La segunda opción manchará más la tela, ¿verdad? Lo mismo ocurre con tus dientes. Si consumes salsa roja, vino u otros alimentos con colorantes fuertes, lo ideal es enjuagarte o cepillarte lo antes posible. Incluso un sorbo de agua puede hacer una gran diferencia. Acude a tu consultorio dental para un blanqueamiento y ¡sonríe con confianza!







