EL IMPACTO MIGRATORIO EN LA AMÉRICA RURAL

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Redacción Prensa Atlanta Global

17 de agosto

Gran parte de la conversación nacional sobre inmigración se concentra en la frontera entre Estados Unidos y México y en las decisiones del gobierno federal. Sin embargo, algunas de las consecuencias más importantes de la política migratoria se están sintiendo lejos de la frontera: en los pequeños pueblos y las comunidades rurales de Estados Unidos.

Durante las últimas dos décadas, muchas de estas comunidades han dependido de los inmigrantes para revertir la disminución de la población, cubrir la escasez de trabajadores, mantener abiertas las escuelas, impulsar nuevos negocios y fortalecer las economías locales.

A medida que las políticas migratorias federales se vuelven más restrictivas, los líderes locales enfrentan nuevos desafíos que afectan a empleadores, escuelas, comunidades religiosas, autoridades
policiales y familias.
Durante un encuentro informativo organizado por American Community Media (ACoM) se analizó cómo la inmigración ha transformado a las pequeñas comunidades de Estados Unidos, de qué manera las recientes políticas migratorias federales están impactando a estas poblaciones y qué podrían significar estos cambios para su futuro.

“UNA VERDADERA LÍNEA DE VIDA”

Tim Slack, profesor de Sociología de la Universidad Estatal de Luisiana, aseguró que la inmigración se ha convertido en una verdadera “línea de vida” para muchas zonas rurales del país.

Slack recordó que desde 2010 numerosas comunidades rurales han experimentado una disminución de su población y explicó que los inmigrantes han ocupado parte del espacio dejado por quienes se trasladaron hacia otras regiones.

Slack recordó que desde 2010 numerosas comunidades rurales han experimentado una disminución de su población y explicó que los inmigrantes han ocupado parte del espacio dejado por quienes se trasladaron hacia otras regiones.

El académico también cuestionó la idea de que la América rural ha sido históricamente exclusivamente blanca.

  • “Decir que la parte rural de América es blanca nunca ha sido verdad”, señaló, al destacar que actualmente aproximadamente una de cada cuatro personas que viven en zonas rurales pertenece a una minoría racial o étnica.

Slack sostuvo además que muchas comunidades rurales han sufrido durante décadas las consecuencias de la industrialización, la consolidación de la agricultura, la pérdida de empleos y otras transformaciones económicas, mientras que el papel de los inmigrantes en su recuperación ha recibido menor atención.

DE UNA COMUNIDAD QUE SE REDUCÍA A OTRA EN CRECIMIENTO 

Mark Prosser, exjefe de policía de Storm Lake, Iowa, describió la transformación que experimentó su comunidad con la llegada de inmigrantes.

Según explicó, Storm Lake pasó de ser una población mayoritariamente blanca que estaba disminuyendo a convertirse en una comunidad más diversa, con mayor actividad económica y nueva vitalidad.

En las últimas tres décadas, la composición de la población cambió significativamente y hoy muchos niños que viven allí tienen un idioma distinto al inglés como lengua materna.

Prosser destacó que gran parte de las familias inmigrantes llegaron atraídas por oportunidades de trabajo y terminaron estableciéndose de manera permanente en la comunidad.

Sin embargo, advirtió que las actuales acciones de inmigración están generando temor.

Señaló que la detención de personas sin antecedentes criminales provoca que algunos inmigrantes eviten salir de sus hogares, acudir a sus trabajos, presentarse en tribunales, asistir a iglesias o incluso realizar actividades cotidianas como ir al supermercado.

INMIGRANTES AYUDARON A RECUPERAR SPRINGFIELD 

Una experiencia similar relató el pastor Carl Ruby, de la Central Christian Church de Springfield.
Ruby explicó que su ciudad prácticamente no había registrado crecimiento poblacional durante cinco décadas, hasta que la llegada de miles de inmigrantes haitianos comenzó a transformar la comunidad.

“Ellos nos ayudan a recuperarnos, a crecer”, afirmó. Los nuevos residentes crearon organizaciones sin fines de lucro, iglesias y negocios, además de contribuir a la expansión de empresas existentes.

Pero el líder religioso advirtió que las recientes medidas migratorias están poniendo en riesgo esos avances.

Según Ruby, miles de inmigrantes han perdido sus empleos y muchos no tienen acceso a beneficios de desempleo, lo que podría generar consecuencias económicas para toda la ciudad.

También describió un clima de temor entre algunas familias, incluyendo personas que han recibido notificaciones para presentarse ante las autoridades migratorias o que han sido colocadas bajo vigilancia electrónica.

Para Ruby, detrás del debate migratorio existen además historias humanas que no deberían ignorarse.

Recordó el caso de niños haitianos que presenciaron situaciones de extrema violencia antes de llegar a Estados Unidos y que ahora temen ser enviados nuevamente a Haití.

MENOS INMIGRANTES, MENOS TRABAJADORES Y CONTRIBUYENTES 

Jennie Murray, presidenta y directora ejecutiva del National Immigration Forum, señaló que una disminución significativa de la población inmigrante también puede tener consecuencias económicas.

Los inmigrantes, explicó, no solamente representan mano de obra, sino que pagan impuestos, contribuyen al Seguro Social y participan activamente como consumidores.

“Tenemos menos trabajadores, menos gente pagando impuestos y pagando el Seguro Social”, indicó Murray al expresar preocupación por el impacto que esto puede provocar en las economías locales.

Asimismo, señaló que una amplia mayoría de estadounidenses reconoce las contribuciones de los inmigrantes y considera necesario encontrar soluciones migratorias prácticas y compasivas.

CONSTRUIR COMUNIDADES DONDE TODOS PUEDAN PARTICIPAR 

Rachel Perić, directora ejecutiva de Welcoming America, destacó la importancia de fortalecer la confianza y el sentido de pertenencia dentro de las comunidades que reciben inmigrantes.
Según explicó, diferentes organizaciones trabajan para crear espacios donde los recién llegados sean reconocidos no solamente como beneficiarios de servicios, sino como personas que contribuyen al
desarrollo económico y social de los lugares donde viven.

Ese esfuerzo, sostuvo, beneficia a toda la comunidad. Perić enfatizó además la necesidad de mantener abiertas las conversaciones sobre inmigración y de involucrar a líderes locales, alcaldes y autoridades federales en la búsqueda de soluciones.

“Tenemos el poder de cambiar las cosas”, afirmó, al señalar que ignorar estos debates podría generar consecuencias a largo plazo para muchas comunidades rurales.
Los testimonios presentados durante la conferencia de ACoM reflejan una realidad que suele quedar fuera del debate nacional sobre inmigración: lejos de la frontera, numerosos pueblos estadounidenses han encontrado en los inmigrantes una fuente de trabajadores, nuevos residentes, empresarios, contribuyentes y familias que han ayudado a devolverles crecimiento y vitalidad.

PANELISTAS INVITADOS


Tim Slack
Tim Slack, profesor de Sociología de Louisiana State University

Jennie Murray
Jennie Murray, presidenta y directora ejecutiva de National Immigration Forum

Rachel Perić
Rachel Perić, directora ejecutiva de Welcoming America

Mark Prosser
Mark Prosser, exjefe de Policía de Storm Lake, Iowa; actualmente trabaja en la Diócesis de Sioux City

Dr. Carl Ruby
Dr. Carl Ruby, pastor principal de Central Christian Church, en Springfield, Ohio
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